Viernes, 18 de mayo de 2012
Tina

Detalles deliciosos en este pequeño apartamento parisino, coqueto y con un toque industrial que combina con la femenidad. Genial fusión entre elementos vintage con el contrapunto de modernidad de las sillas eames y los taburetes tolix para conseguir de forma sorprendente un resultado final de sabor rústico y absolutamente espectacular.





Viernes, 11 de mayo de 2012
Tina

Situado en una colina con vistas a un fiordo, esta hermosa casa de 1912 sufría de grave deterioro hasta que en la década de 1970, cuando Annette, su actual propietarioa, y su marido lo compró – el interior de pared a pared estaba pintado en marrón y naranja. Kilos de pintura blanca más tarde, ahora es un espacio con influencias industriales y un romántico aire francés, absolutamente delicioso!.

Destacan las sillas tolix en color bronce en la cocina, con un aire deliciosamente rústico. Y la silla eames en el salón que le da una dosis extra de modernidad al conjunto.



Jueves, 10 de mayo de 2012
Tina

Compartimos hoy el encantador blog de esta magnífica fotógrafa de Sidney; Katie Quinn Davies. Su blog What Katie Ate es una auténtica delicia para el paladar y para la vista.

Lleno de imágenes con un toque rústico, que acompaña de vajillas vintage, cubiertos antiguos y mantelerías de lino y cientos de recetas espectaculares. A nosotros nos tiene totalmente enamorados.


Imágenes: Katie Quinn Davies vía What Katie Ate
Miércoles, 9 de mayo de 2012
Tina

Las míticas sillas Eames se dejan ver en torno a mesas de cocina en todas partes; desde revistas especializadas hasta blogs de decoración. Sean en colores vibrantes o en discreto blanco y negro, con soporte balancín o base de madera, la realidad es que las sillas son eminentemente prácticas para cocina.

Especialmente nos encanta el modelo Eames Plastic Chair DSR en color blanco, con base cromada y patas de acero – lleva un toque de modernidad a la cocina más rústica y tradicional y debido a su acabado en acero resulta perfecta para una estancia como la cocina.
Viernes, 4 de mayo de 2012
Tina

Hablando de moras, me encanta el contraste del ácido sabor de las moras sobre una dulce y fresca pannacotta con chocolate blanco, yummy!. Además del delicioso sabor de estas bayas, su color resulta perfecto para combinar con tonos más claros: manteles de lino, coquetas vajillas blancas o en tiernos colores pastel y maderas desgastadas con efecto rústico.

Imágenes: 1. Cannelle et Vanille, 2. Inspired design, 3. Happy Interior Designs y 4. La cocina de Tina
Jueves, 3 de mayo de 2012
Tina

Situado en el corazón del distrito XI de París, este precioso loft conserva con orgullo su pasado industrial, gracias a una cuidada restauración. Este loft se encuentra situado encima de las tiendas del mercado de antigüedades Paul Bert Saint-Ouen. El original diseño en forma de U se ha mantenido, con el loft envuelto alrededor de un patio central – con una deliciosa terraza con vistas al patio.

Una mezcla de distantas épocas y estilos compone el mobiliario y la decoración del loft, con sillas de Verner Panton y eames con brazos, mesas de metal verde, una cama de Jean Prouvé, una lámpara de araña del siglo XVIII, estanterías industriales y las cortinas hechas de sábanas viejas toda una coexistencia que crea un conjunto único!.
Imágenes de Nicolas Mathéus vía Automatism
Jueves, 12 de abril de 2012
Tina

El helado romano es absolutamente adictivo, si se compra en el sitio adecuado. Dicen que una forma de saber la calidad del helado es comprobar el color que tiene el de sabor de plátano; el amarillo es artificial y el gris, es natural. También el hecho de verlo almacenado en recipientes de plástico debe hacer sospechar de que se trata de un producto industrial y no artesano. Sin duda, con todo esto cumple Giolitti, una de las mejores gelaterie de Roma (yo me atrevería a decir, que incluso es la mejor de Roma).

Cuando Gregory Peck y Audrey Hepburn se pararon a tomar un helado en Giolitti en Vacaciones en Roma, sabían lo que hacían. Su pasticceria en Via degli Uffici del Vicario resulta el lugar perfecto para hacer una pausa; eso sí hay que abrirse paso entre turistas y cámaras para poder degustar los exquisitos sorbetes naturales (el de pera es increíble), los marrón glacé son de enloquecer y los helados de avellana deliciosos.
Miércoles, 11 de abril de 2012
Tina

Ayer celebraba mis primeros maravillosos 7 meses de matrimonio y con motivo de esta fecha se me ocurrió la idea de preparar un postre. No tenía tiempo y lo que aún era peor, la nevera bajo mínimos después de la sequía de la Semana Santa. Descubrí esta receta fácil y rica en una de mis nuevas adquisiciones: “Las comidas en 30 minutos de Jamie Oliver“.
Tal era mi escasez de materia prima, que me ví obligada a sustituir las apetecibles frambuesas de la propuesta de Jamie por unas fresas que vagaban por mi nevera, el resultado: un postre fresco, sin demasiadas pretensiones, y rico!!!.


TRIFLE
Ingredientes
• 100 g de bizcochos secos
• 1 barqueta de frambuesas frescas
• 3 naranjas
• 75 ml de limoncello
• 250 g de mascarpone
• 2 cucharadas colmadas de azúcar molido, más un poco para espolvorear
• 100 ml de leche semidesnatada
• 1 limón
• 1 cucharadita de extracto de vainilla
• 100 g de chocolate negro para rallar
Preparación
1. Exprimir el zumo de 3 naranjas en una fuente de servir y mezclar con el limoncello. Cubrir el fondo de la fuente con una capa de bizcochos secos.
2. Echar en otro cuenco el mascarpone para mezclarlo con el azúcar molido y la leche. Rallar muy fina la cáscara de limón de una de las mitades. Añadir el extracto de vainilla y batir bien. Extender este preparado sobre los bizcochos, repartir por encima las frambuesas y rallar sobre todo ello un poco de chocolate negro. Meterlo en el frigorífico.
3. Después de dejar enfriar al menos media hora, espolvorear un poco de azúcar molida por encima. Si tienes ganas de mimarte aún más, puedes fundir el resto del chocolate en el microondas y verterlo por encima.
Receta: Jamie Oliver
Foto: ©La cocina de Tina
Lunes, 9 de abril de 2012
Tina

La cocina romana es esencialmente rústica y sencilla. Con influencias de las regiones vecinas: Abruzos, Molise y Toscana, las raíces de esta cocina están en los alimentos que tomaba la gente pobre, que no podía permitirse elegir carnes selectas y se veía forzada a hallar una manera de cocinar “los despojos” que los ricos no querían. Actualmente se consumen en toda Italia, pero es en Roma donde alcanzan mayor popularidad, elaborándose platos de coda (rabo de buey) o trippa (callos) en cualquiera de sus variedades.

La tradicción judeo-romanas también influyó en la cocina, haciendo de los filetes de baccalá (bacalao) frito, las fiori di zucca (flores de calabacín) rellenas de mozzarella y anchoas y las carciofi alla giudia (alcachofas al estilo judío) un elemento más de la variada mesa romana.
Los romanos cocinan la pasta como nadie. Entre sus especialidades destacan los spaghetti alla carbonara (con salsa de huevo, queso pecorino y panceta), bucatini all’amatriciana (con tomate, panceta y guindilla), el clásico pasta con ceci (con guisantes), spaghetti alla grigia (con queso pecorino, panceta y pimienta negra) y el sencillo cacio e pepe (queso, pimienta negra y aceite de oliva).
El saltimbocca alla romana está compuesto de finos escalopes de ternera rellenos con una loncha de jamón y una hoja de salvia, y sofritos con un poco de vino blanco. El abbachio (cordero asado con romero y ajo) es otro clásico entre las carnes.
Después de haber disfrutado de mis “vacaciones en Roma” y aunque la báscula esta mañana cambiaba el 4 por 6, tengo que reconocer que la cocina romana lo merece.
Miércoles, 28 de marzo de 2012
Tina

Gordon Ramsay vuelve a ser quien firma una de las recetas que compartimos. Esta receta es un impresionante y nada caro plato principal de pescado.
SALMÓN EN COSTRA
Ingredientes
- 1 lomo de salmón, aproximadamente 900 g. sin piel
- un poco de aceite de oliva
- 60 g. de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- la ralladura fina de 1 limón
- un puñado generoso de hojas de albahaca
- un puñado pequeño de hojas de eneldo
- sal marina y pimienta negra recién molida
- 1 cucharada de mostaza de grano entero puñado generoso de hojas de albahaca
- 500 g. de masa quebrada
- 1 yema de huevo batida
Preparación
1. Sacar las espinas al salmón y cortarlo por la mitad a lo largo. Recubrir una bandeja de horno con papel de plata ligeramente engrasado.
2. Para el relleno: mezclar la mantequilla blanda con la ralladura de limón, la albahaca, el eneldo, y una pizaca de sal y pimienta.
3. Secar los trozos de salmón con papel de cocina, y salpimentar ligeramente. Untar la cara interior de un filete con la mantequilla de hierbas, y untar el otro filete con mostaza. Unir los dos filetes.
4. Estirar la masa quebrada para formar un rectángulo de medio centímetro de grosor y suficientemente grande como para cubrir todo el salmón. Colocar el pescado en el centro, y pintar la masa que lo rodea con yema de huevo. Envolver el salmón formando un tubo. Sellar los extremos doblándolos hacia adentro y colocar sobre la bandeja para hornear ya lista.
5. Pintar la masa con huevo, marcarla ligeramente con un dibujo de espina de pez o con líneas diagonales usando el lomo de un cuchillo, y marcar 4 raciones. Salpimentar. Guardar en la nevera 15 minutos. Mientras tanto, calentar el horno a 200ºC.
6. Hornear el salmón 20-25 minutos hasta que la masa esté dorada y crujiente.
7. Dejar reposar el salmón 5 minutos, servir con salsa holandesa y patatas nuevas.